A lo largo de varios años, en distintos países y etapas, fui construyendo esta serie de retratos. En el momento de hacerlos, cada fotografía pertenecía a un encuentro particular. Reunidas y ordenadas con el paso del tiempo, las imágenes comenzaron a revelar otra cosa.
Los retratos forman una cartografía (in)voluntaria de los lugares que habité y fui dejando atrás. Pero también registran algo menos visible: las transformaciones de la mirada desde la cual fueron hechos. Cada fotografía contiene así dos presencias: quien estuvo frente a la cámara y quien eligió cómo mirar. Entre una imagen y otra intervienen el tiempo, la distancia, la experiencia y la memoria.
La pose se repite siempre igual: de pie, frontal, mirando a cámara. Esa constancia no busca borrar a quien la sostiene, sino lo contrario, funciona como una tipología: al fijar la forma, lo único que puede variar de una imagen a otra es lo que cada persona y cada momento traen consigo. La repetición del gesto es lo que permite ver, por contraste, todo lo que cambia.
Con el tiempo, mirados desde el presente, estos retratos dejan de ser únicamente imágenes de otros y comienzan a construir, de manera fragmentaria, un autorretrato.
2021 – Galería abierta Bosques de Chapultepec, Ciudad de México, México.
2017- Ciclo Fotografía Promiscua IV, Galería Alimentación General, Buenos Aires, Argentina.
2017 – Premio Banco Ciudad, Centro Cultural Haroldo Conti, Buenos Aires Argentina.
2016 – Premio AAMEC de fotografía contemporánea, Museo Emilio Caraffa, Córdoba, Argentina.