Según la RAE, desfasajes es “la diferencia o desajuste entre dos acciones, situaciones o procesos”.
La obra de Marina Fernández Quiroga surge a partir del hallazgo azaroso en la calle de una caja de diapositivas que contiene imágenes familias desconocidas. A partir del gesto de la apropiación, comenzó a proyectarlas en distintos espacios al aire libre generando una discordancia entre la imagen y el espacio. De esta manera, la acción simultánea de desacople témporo-espacial (re)significa a la obra. Las memorias abandonadas son el objetivo para abordar la complejidad de los conceptos del tiempo y el espacio, desfasándolos o transponiéndolos. A partir de esta acción, la apropiación desaparece; pues toma cuerpo de mural y proyección; en donde la ausencia se personifica en presencia. Dicotomías de estados primarios conocidos por todos. Por otro lado, a través de esta acción la imagen se refunda en un estado de relación menos evidente, más frágil y más sigilosa. Pascal Bonitzer en su libro “Desencuadres, cine y pintura” sostiene que se suceden cuestiones de relaciones entre la cámara y la percepción ocular de lo real; con el fin de investigar sobre el tiempo, el movimiento, el espacio y hasta el relato.
Desfasajes apela a la nostalgia construida a través de modalidades ya no existen: la fotografía mural o el autocine. La necesidad de regresar a través de manifestaciones extemporáneas de la imagen, para albergar en el presente una memoria colectiva.
Karina Acosta
abril 2019
2021 – Galería abierta Bosques de Chapultepec, Ciudad de México, México.
2017- Ciclo Fotografía Promiscua IV, Galería Alimentación General, Buenos Aires, Argentina.
2017 – Premio Banco Ciudad, Centro Cultural Haroldo Conti, Buenos Aires Argentina.
2016 – Premio AAMEC de fotografía contemporánea, Museo Emilio Caraffa, Córdoba, Argentina.