Lo cercano no se queda quieto. Cambia, se mueve, se escapa — y sin embargo, frente a la cámara, aparece siempre esa misma quietud extraña, esa solemnidad ordinaria. Nosotros son retratos que insisten: unos segundos de pausa en la batalla por conservar la belleza esquiva que me rodea. ¿La fotografía nos vuelve inmutables, o es un acto de amor al que nos sometemos?
2021 – Galería abierta Bosques de Chapultepec, Ciudad de México, México.
2017- Ciclo Fotografía Promiscua IV, Galería Alimentación General, Buenos Aires, Argentina.
2017 – Premio Banco Ciudad, Centro Cultural Haroldo Conti, Buenos Aires Argentina.
2016 – Premio AAMEC de fotografía contemporánea, Museo Emilio Caraffa, Córdoba, Argentina.